Lucía MartínezAcompañante en la Escuela la Estrella del Pez Luna

    En momentos cruciales y de mayor incertidumbre, una persona a la que admiré mucho compartió conmigo su pasión por la enseñanza, sembrando en mí, sin saberlo, la semilla que me llevaría hasta donde estoy hoy.

    Estudié Magisterio de Educación Primaria, especializándome en Educación Especial y Bilingüismo. En estos años pude realizar mis prácticas en Etiopía. Esta experiencia, tan intensa, me cambió radicalmente la forma de ver la vida y de afrontarla.

    Un año después, tuve la oportunidad de hacer el último periodo de prácticas en Nueva Zelanda. Es ahí, dónde descubro un modelo de enseñanza muy diferente, donde los niños y niñas son los propios constructores de sus conocimientos, la naturaleza pesa más que la memorización, el respeto a lo diferente ni siquiera se plantea como una necesidad, donde se respira espíritu de cooperación, donde el profesor acompaña y guía y donde se busca el desarrollo total de cada niño y niña.

    De nuevo esta experiencia, rompe mis esquemas y me abre la mente a nuevos modelos de enseñanza.

    Al terminar la carrera, creo esencial reforzar el inglés por lo que decido volver a poner distancia e ir a Estados Unidos durante casi un año. Simultaneo mi trabajo allí preparándome como profesora de español como lengua extranjera en el Instituto Cervantes.

    Cuando regresé, por esas cosas del destino me hablan del Pez Luna, profundizo y leo, investigo y me apasiono, voy y me enamoro. Y aquí estoy, absorbiendo, observando, disfrutando, aprendiendo, acompañando y acompañándome cada día. Porque no hay mayor suerte que creer en lo que se hace.